sábado, 5 de noviembre de 2011

La Presidenta ante empresarios del G 20 en Cannes



PALABRAS DE LA PRESIDENTA DE LA NACIÓN, CRISTINA FERNÁNDEZ DE KIRCHNER, DURANTE SU PARTICIPACIÓN EN EL PANEL "SEGURIDAD ALIMENTARIA" DEL FORO DEL EMPRESARIO, EN LA CUMBRE DEL G-20, EN CANNES, REPÚBLICA DE FRANCIA
He escuchado hablar de desarrollo, crecimiento, pero no puedo antes no reivindicar un poquito el género, frente a la expresión del señor Polman que nos quiere llevar a trabajar al campo, estamos dispuestas a colaborar las mujeres con el trabajo en el campo. Me hace acordar un poco cuando querían llevarnos únicamente a la cocina o de la cocina al campo ahora.
Pero creo que él toca un tema central, que está también vinculado con otro tema que se abordó y que es la creciente urbanización y despoblamiento del campo, que también está vinculado por lo menos, en la experiencia de la Argentina. 
Nosotros tenemos hoy entre el 90 y el 92 por ciento de población urbana, siendo por ejemplo el octavo país en extensión y siendo además, uno de los países líderes en producción agroalimentaria y esencialmente también líderes en materia de innovación tecnológica y productividad.
Hoy la Argentina tiene en el mundo -me atrevo a decir- el mejor grado de productividad por hectárea sembrada, a partir precisamente de la introducción, la innovación, la tecnología y la biotecnología que han sido imprescindibles y que van a continuar siendo imprescindibles para producir cada vez más y mejor.
Pero esto al mismo tiempo crea una contradicción, como sucede con todas las innovaciones tecnológicas y que es, a mayor grado de innovación tecnológica, a mayor grado de eficiencia productiva, menos número de empleo por hectárea, con lo cual estamos ante la contradicción que cada vez que avanzamos en productividad y que avanzamos en tecnología, se hace una reducción de la mano de obra y por lo tanto la gente a las grandes ciudades, porque carece de oportunidades.
Qué hemos formulado nosotros como una respuesta a este problema creciente que además despoblar el campo y urbanizar excesivamente las ciudades, trae problemas de inseguridad, trae problemas en infraestructura urbana, trae problemas de miseria, en definitiva una contradicción de lo que puede ser una gran producción agrícola.
Nosotros hemos presentado en el Plan de Agricultura Nacional, en el Plan Agroalimentario Nacional 20-20 como lema: la industrialización de la ruralidad. Por eso, en esta mesa me acompañan no solamente el ministro de Agricultura, Ganadería y Pesca, Julián Domínguez, sino también la ministra de Industria, Débora Giorgi.
Nosotros creemos que una de las claves unida a la tecnología, a la mayor productividad, es lograr el agregado de valor a cada uno de esos productos, a los distintos eslabones de la cadena productiva, en el lugar de producción. Esto tiene que ver no solamente con una cuestión de tener nuestras familias situadas en sus lugares de origen, sino que también va a ser un problema de competitividad, porque una de las cuestiones de la competitividad va a estar dada por la logística también.
Si yo evidentemente tengo también que trasladar mis materias primas a determinados kilómetros para poder industrializarlas, esto evidentemente me va a restar competitividad en lo que hace a la industrialización y al valor agregado, con lo cual el tema de industrializar la ruralidad que quiere decir agregar valor en el lugar de origen donde se produce la materia prima con alto grado de productividad y eficiencia, es uno de los objetivos, no solamente sociales sino también además económicos. 
Lo hemos definido como algo central, este es un tema que no se trata entonces de la mujer, sino también por ejemplo de nuestros jóvenes que por allí se capacitan en los centros universitarios, se capaciten también en aquellos sectores para volver a sus lugares de orígenes y agregar cada vez mayor valor, innovación y tecnología.
Ustedes saben que Argentina también en materia de biotecnología, es uno de los países líderes del mundo. Tenemos en Latinoamérica la mayor proporción de empresas de biotecnología por habitante. Hemos desarrollado esto que tiene que ver con la productividad que hemos alcanzado, con la siembra directa y con cosas que no voy a explicar porque todos ustedes saben perfectamente.
Pero quiero abordar los que son los puntos de la Seguridad Alimentaria
Esta Presidenta le ha tocado ser defensora de la Seguridad Alimentaria de la República Argentina, muchas veces con algunas críticas por parte del sector privado, porque hay un refrán en mi país que dice: "la calidad bien entendida empieza por casa", y si no puedo asegurar la seguridad alimentaria de mi pueblo, mucho menos voy a poder contribuir a la seguridad alimentaria global.
Pero de hecho la Argentina, en esta seguridad alimentaria, que es una gran productora de alimentos con apenas 40 millones de habitantes y con posibilidades de producir alimentos para 400 ó 500 millones manteniendo esta seguridad alimentaria, porque tenemos excedentes suficientes, cosa que no les sucede a otros países que tienen productividad, que alimentan pero por su gran número de población no alcanzan a tener grandes excedentes, coloca a la Argentina en un lugar privilegiado como productora agroalimentario y como contribuir a la seguridad alimentaria. 
De hecho hemos pasado de 67 millones de toneladas de granos a 102 millones de toneladas de granos en esta última cosecha. Y la brecha creo que conservadora del señor ministro de Agricultura, yo creo que vamos a ser más, es para el 20-20 año 2020 producir 160 millones de granos.
Creo personalmente que con el desarrollo actual de la Argentina, con el nivel de inversión que tiene también el productor en la República Argentina, el sector privado, más el nivel -que aquí quiero también tocarlo- de infraestructura que ha construido el Estado, quiero decirles que del año 2003 a la fecha los planes de infraestructura han crecido exponencialmente, a punto tal que han llegado a constituir entre 4 y 5 puntos del PBI en el último ejercicio, por ejemplo, a través de programas como el PROSAC financiado por el Banco Interamericano de Desarrollo del cual también se habló aquí de cómo financian los organismos multilaterales, hemos logrado la irrigación de más de 2 millones de hectáreas.
¿Cuál es el problema que yo veo en lo futuro? Puede ser el climático, evidentemente inmanejable para nadie. De hecho Argentina tuvo un importante período de sequía durante el año 2008 y 2009, con lo cual he encomendado al señor ministro de Agricultura y a todo el sector de Infraestructura y lo he charlado también con los productores y el sector empresario, que la tarea de irrigación es fundamental para prevenir la sequía, en un país donde además tenemos un acuífero muy importante.
Ustedes saben que América del Sur tiene algo así como el 25 ó 30 por ciento de reserva del agua potable del mundo, con lo cual nosotros podemos con un fuerte Plan de inversiones, garantizar por lo menos de no tener que mirar el cielo, a ver si cae agua. Esta es una de las claves también en infraestructura de puertos. 
Tenemos un complejo, el complejo oleaginoso, o sea el granero más importante está en el puerto de Rosario y hemos desarrollado una infraestructura que es la Hidrovía, que nos permite -ustedes saben- el transporte marítimo. 
Es, en el término de costos una ecuación importante y estamos también volviendo a desarrollar luego de muchas décadas, el transporte ferroviario.
Todos sabemos que el transporte en camiones, más allá de los 100, 150 kilómetros, torna no competitiva a la producción, con lo cual es necesario contar con transporte a través de ferrocarriles y fundamentalmente marítimos, para poder por ejemplo en el caso nuestro, llegar en el año 2014-2015 directamente con barcos de muy alto calado hasta Asunción, lo que significaría poder sacar la producción vía marítima de todo lo que es el sur de Brasil, de todo lo que es Paraguay, de parte de Bolivia, de toda Argentina y obviamente de Uruguay que allí está. 
Con lo cual también concebimos a la infraestructura tal cual se ha explicitado aquí, como algo fundamental en esta cuestión.
Otra de las cosas que ha abordado el señor Polman, es también el término de la inversión; la inversión también ha crecido exponencialmente en la República Argentina en materia de producción agroalimentaria, y ahora también se ha incorporado a través de leyes promocionales del Estado, el tema de la inversión. 
Yo sé que en materia de seguridad alimentaria es un tema muy discutible que es el tema del bioetanol y el biodiesel, pero el tema de los combustibles y la competitividad de la utilización de los combustibles en el sector agrícola también tiene que ver. 
Nosotros estamos apuntando objetivamente a que el propio productor negocie, obtenga su propio combustible, de manera tal de poder quedar no sujeto a la variable de un commodity internacional, como es el petróleo que puede impactar negativamente en la producción.
Si el productor argentino pudiera independizarse definitivamente y la variable energética para la producción, estaríamos logrando aún mayor competitividad porque estaríamos eliminando una variable de carácter internacional.
El tema de transparencia, creo que también se habló de investigación y tecnología, quiero adelantarles que nosotros estamos analizando en estos momentos más de 200 eventos tecnológicos. 
Hace muy pocos días, más de un mes entre el INTA que es un organismo estatal en la cual está integrada también la parte privada, hemos logrado la primera vaca transgénica productora clonada, vaca clonada productora de leche materna. 
Estamos realmente con investigaciones muy importantes en este sector, estamos trabajando también con semillas, como ya se indicó, de mayor profundidad en su raíz, para que ante una eventual sequía, puedan obtener agua, y también hacerlo sustentable de manera tal que esto no signifique afectar y tocar el medio ambiente, con lo cual los temas que se han abordado aquí, son realmente motivo de este Plan 20-20, son además una realidad en la República Argentina.
Hablábamos también de producir mejor y quería tocar el tema de la agricultura familiar, que fue un tema que también se abordó aquí y quiero decirles que prácticamente el 70 por ciento de lo alimentario en la República Argentina está sostenida por la agricultura familiar. 
Tenemos un gran desarrollo de agricultura familiar, en horticultura, en fin en todo lo que constituye la mesa de la familia.
Se habló también de la responsabilidad del empresariado y de empresa social, creo que alguien habló de empresa social aquí. 
En Argentina hay un gran desarrollo en materia de cooperativas, que es la forma más social que podemos abordar nosotros en una economía capitalista -de eso estamos hablando- y que la Argentina ha tenido un gran desarrollo. 
De hecho un 20 por ciento de la producción granaria se comercializa a través de cooperativas y algunas se están disputando a las grandes cerealeras, a las grandes exportadoras poder participar aún en mayor grado también de esa comercialización. 
Una de nuestras empresas líderes lácteas, SANCOR, está conformada precisamente en la Cuenca lechera de la República Argentina, bajo la forma de cooperativa. 
La cooperativa es una experiencia exitosa en la Argentina en materia de producción, de inversión tecnológica y de inversión productiva.
Quería hablar especialmente de la transparencia de los mercados que en definitiva, es el tema que abordaron los tres que me precedieron en el uso de la palabra, el señor Polman entre otros, pero fundamentalmente el señor ministro de Agricultura de la República de Francia en cuanto a la regulación de los mercados.
Yo creo que el problema no reside en el problema de los granos, creo que el problema reside en el sistema financiero. 
Creo que enfocar únicamente el problema de regulación de los mercados como una cuestión de seguridad alimentaria únicamente sobre los commodities, me parece una visión absolutamente parcializada, lo digo con honestidad. 
Porque de manera tal también podríamos decir entonces que deberíamos regular el mercado de las patentes medicinales. 
Por ejemplo, es muy importante comer porque si no uno se muere. 
Ahora también, si uno no cuenta con tecnología y con remedios, también se muere. 
O sea que si hablamos de seguridad alimentaria, si hablamos de seguridad de vida porque en definitiva estamos hablando de seguridad de vida, deberíamos también por ejemplo, hablar de regular el mercado de royalties y patentes medicinales, porque creo que en África no solamente se mueren de hambre sino que también se mueren por no contar con medicamentos, con atención sanitaria, sin embargo, hasta ahora no he escuchado ninguna palabra acerca de regulación de los mercados, por ejemplo, de tecnología sanitaria que son claves, y además, es tan humillante morirse de hambre como morirse por no tener una aspirina o no tener una vacuna.
Me parece que entonces cuando hablemos de regulación para cuidar la vida, tenemos que hablar de todos los aspectos, pero fundamentalmente del empleo, de la posibilidad de un empleo digno que es necesario introducirlo también en esta cuestión. 
Nadie puede tener seguridad alimentaria, seguridad de vida si no cuenta con un trabajo que le proporcione los elementos, y por eso creo que el empleo va a ser un tema de este G20, que le proporcione las posibilidades; empleo que además, tiene que ver también con volver a un verdadero capitalismo. 
Porque yo creo que estamos hoy, -sinceramente lo voy a plantear más tarde con mis colegas- en una suerte de capitalismo anárquico o anarco capitalismo financiero, si se me permite. 
Los mercados financieros hoy están en los commodities y conviene en los commodities, mañana o pasado mañana están en el petróleo según como vaya el petróleo, y pueden mañana dedicarse a los mercados de caramelos si realmente tienen posibilidades de obtener un peso más sin trabajar, sin producir y sin invertir para perfectamente especular.
Por eso nosotros estamos sosteniendo que el verdadero problema es la falta de regulación de los mercados financieros en el mundo.
Señores: las grandes cerealeras, las grandes empresas por más grandes que sean, solamente pueden hacer movimientos especulativos evidentemente dentro de lo que constituye el sistema financiero. 
No hay posibilidades de especular, no hay posibilidades de obtener mayores o menores tasas de interés, si no está regulado también el mercado financiero en cuánto va a invertir, a quiénes va a financiar, cómo vamos a financiar, en qué condiciones. 
¿A quiénes vamos a financiar? 
Vamos a seguir financiando a los brokers que solamente hacen derivados financieros o vamos a financiar a los que producen alimentos, bienes y servicios
Esta es la clave, creo que enfocar el tema en la regulación del mercado de commodities o de alimentos, es una visión absolutamente parcializada.
Yo soy fanática de la Realpolitik y sé dónde se deciden las cosas y dónde se adoptan las decisiones. 
Si quienes lideran el mundo, porque han querido liderarlo también además, no dan soluciones claras y concretas sobre el sistema de regulación financiera, si solamente siguen apuntando a controlar a ver en qué gasta cada país las cosas pero no controlan qué hace cada banco de inversión, en lo que hace cada calificadora, en lo que hace cada movimiento de Bolsa, díganme ustedes, son todos hombres de negocios o por lo menos vinculados a los negocios
¿qué creen que pasa cuando un día la señora Merkel se levanta y dice algo que parece que cayó mal y las Bolsas se van a pique y pierden 4 ó 5 puntos? 
Al otro día se levanta el señor Sarkozy dice algo importante que parece que calma todo y vuelven a subir otros 10 puntos, al otro día el señor Papandreu decide una consulta popular y nos vamos todos para debajo de vuelta.
Ustedes creen que no hay gente que gana miles de fortunas con esos movimientos sin hacer absolutamente nada, solamente sentado en un escritorio y manejando una computadora. 
Eso, los líderes del mundo no han logrado solucionarlo y han pasado 3 años. 
Y por supuesto, cuando han pasado 3 años y no le dan la solución, cada vez se agrava más. 
Si lo tratan con aspirinas, si lo trata un médico, en este caso el Fondo Monetario Internacional, si lo trata además el G20, si le están dando medicinas, han inyectado miles de millones de dólares y de euros en el sistema financiero.
Yo sostuve en la reunión de Londres del día 2 de abril, que era necesario obligar a los sectores financieros a volcar a la economía real, esos recursos, porque si no hay consumos, señores, no hay capitalismo, no hay posibilidades de crecimiento de la economía.
Si nosotros hacemos planes de ajuste, si la gente no puede gastar plata, si la gente está endeudada en más del ciento por ciento de sus posibilidades, yo quiero que alguno me diga, desde Adam Smith, desde David Ricardo, desde Keynes, si no les gusta para algunos más de izquierda de Carlos Marx, cómo vamos a hacer para que vuelva a crecer la economía si no hay consumo, si el capitalismo hace eso, que la gente consuma y que ustedes, los empresarios produzcan y vendan cada vez más. 
Este es el tema, esto es lo que está fallando.
¡Quién me habría visto de mis épocas universitarias ahora! 
O sea lo que estoy proponiendo es volver al capitalismo en serio, porque esto que estamos viviendo, señores, no es capitalismo. 
Esto es un anarco-capitalismo financiero total, donde nadie controla a nadie. (APLAUSOS)
Entonces, la propuesta es que regulemos a los que realmente tenemos que regular. Resulta que vamos a regular a los países y ver cómo pueden ajustar. 
Además, van cayendo los liderazgos, y además, permítanme desde la política no ya desde la empresa, se van a comenzar a cuestionar los fundamentos de la democracia. 
Porque cuando la gente vea que la democracia no le da posibilidades de trabajo, de progreso, de tener casa, de salud, comienzan a cuestionarnos los funcionamientos del sistema político.
Ustedes piensen no en términos de 2 ó 3 años, piensen en términos de la evolución histórica de la humanidad, lo que ha pasado cada vez que el pueblo no ha podido comer. 
Y lo digo acá en Francia, cuna de la Revolución Francesa; cambian los sistemas. 
No estoy anunciando el fin de ningún sistema por favor. 
Simplemente estoy viendo mirar con perspectiva histórica y mirarlo con perspectiva de liderazgo histórico y ver que es necesario hacer un cambio en serio, porque también lo que algunos creen que está sucediendo en otros países, alguien habló recién de lo que pasa en África cuando la gente no puede comer o en Magreb cuando pasó lo que pasó, pero tampoco nos creamos el tema de la famosa revolución árabe que solamente tiene que ver con la comida. 
Tiene que ver también con gentes que tiene sistemas políticos diferentes a los nuestros y que no quiere vivir con las formas democráticas occidentales. 
No lo veamos solamente con un problema económico. 
El que crea que la primavera árabe es una cuestión de que quieren vivir como nosotros los occidentales, con división de poderes y demás, no me parece que se está leyendo correctamente. 
Y si no miren las fotos de la gente que festeja la caída de los gobiernos y vamos a ver gente vestida como musulmanes, islamistas absolutos y además, en la primera elección que se hizo en Túnez, la ha compartido islamista moderado pero islamista -y no tengo nada contra el Islam, en absoluto- simplemente les digo: tengamos una real comprensión del mundo en el que estamos. 
No nos equivoquemos y sepan que si esto se profundiza, van a empezar a cuestionarse las democracias y las formas políticas actuales.
Europa también tiene una historia en esto, de cómo surgen gobiernos totalitarios en medio de crisis económicas insolubles y que no pueden resolverse.
Yo creo que estamos a tiempo, no quiero ser dramática, ni tremendista, ni sembrar pánico porque no es mi misión como Presidenta de la República y tampoco porque lo creo. 
Creo que estamos en tiempo todavía y forma de poder establecer soluciones, pero soluciones que tengan que ver con la regulación de aquellos que han provocado el problema.
Pero además, y para finalizar, si uno ha probado ya durante 3 años determinadas medicinas y con determinados médicos y el enfermo se agrava cada vez más, ¿no será que habrá que cambiar de médico y de medicina e intentar otro tratamiento?
Esto es una cuestión de pura lógica, intentar resolver los problemas de la misma manera con la que fueron originados, decía Einstein que es de gente no demasiado cuerda.
Con esto quería finalizar, discúlpenme yo soy un poco....cuando hablo....están todos mirándome como si hubiera....pero es un poco los que me conocen.....me apasionan los temas, me interesan los temas, nada me es indiferente. 
Estoy absolutamente convencida de que tenemos que cambiar un montón de cosas y si me he propuesta de vuelta como Presidenta de la República Argentina, precisamente ha sido para colaborar con mi país, pero también saber que colaborar con mi país es colaborar con el resto del mundo para que las cosas se solucionen, porque la Argentina no es una isla, ni lo quiere ser tampoco. Al contrario, está absolutamente integrada al mundo tal vez como nunca.
Hemos crecido en nuestro comercio exterior de la década de los 90 en forma exponencial también, hemos duplicado nuestra integración al mundo en materia de comercio. 
Así que, déjenme que esta vehemencia es un poco la pasión y las ganas de solucionar los problemas. 
Muchas veces hay que afectar intereses, eso sí.
Esta es la otra gran definición y con esto quiero terminar: es cierto que muchas veces para solucionar determinados problemas, hay que afectar intereses e intereses que son muy poderosos. 
Pero yo me atrevo a decir que es mejor enfrentar esos intereses minoritarios pero poderosos, antes que más adelante enfrentar la furia de la sociedad. 
Se los digo con la experiencia de una Argentina que vivió un 2001 caótico que hizo colapsar prácticamente nuestro sistema institucional y dividió a la sociedad.
Muchas gracias.


viernes, 12 de noviembre de 2010

Discurso de la Presidenta en la apertura de la Mesa Rodonda Finanzas, en la Cumbre del G-20 de Seúl


jueves, 11 de noviembre de 2010
PALABRAS DE LA PRESIDENTA DE LA NACIÓN CRISTINA FERNÁNDEZ EN LA APERTURA DE LA MESA REDONDA: "FINANZAS", DURANTE LA SEGUNDA SESIÒN DE LA CUMBRE DE NEGOCIOS DEL G-20, EN EL HOTEL SHERATON, EN SEÚL, COREA.
Buenos días a todos y a todas: quiero agradecer la deferencia de poder participar de este encuentro de Finanzas con una introducción para luego dar camino a las conclusiones de los empresarios que han intervenido en esta mesa.
Creo que finanzas parecía al principio de la crisis, allá en el año 2008, septiembre fundamentalmente del 2008, como la gran causante del revuelo que generó la caída de Lehman Brothers y todo lo que vino luego.
Me acuerdo muy bien la primera Cumbre del G-20, en Washington, y la Segunda principalmente, en Londres y creo que al cabo del tiempo transcurrido del año 2008, tercer trimestre del 2008 a la fecha, podemos asegurar que lo que fue el primer diagnóstico como una crisis de las finanzas en el mundo, fundamentalmente una crisis financiera, y la necesidad de regulaciones en este sector, ha dado paso a un análisis un poco más profundo de las causas de la crisis que no pueden ser solamente remitidas a un problema de carácter financiero únicamente ubicado en el sector financiero.
Creo que en realidad, esta es mi percepción, al menos, y creo que las cosas que están sucediendo avalan un poco esta reformulación de la crisis de la tesis original es que estamos ante una crisis de carácter estructural donde el capital se colocó más en la escala financiera que en la escala productiva, lo que sumado también a nuevos inbalances, a lo que comúnmente se denominan inbalances de carácter global, han traído un cuadro de un mundo diferente, al que teníamos casi como seguro y certero, en el año 2008, la aparición de nuevos actores, la modificación de los términos de intercambio comercial, es cierto también la falta de regulación en capitales y flujos de capitales que se mueven libremente en el mundo, lo que constituyó - a mi criterio - también un principio de división entre bancos de inversión y bancos comerciales, que también trajo aparejado necesariamente esta, digamos, privilegio del capital en escala financiera y no en escala productiva, son creo varias de las causas que pueden explicar la situación actual.
Sería absurdo localizarla solamente en el sector financiero, pese a que en un primer momento todos tuvimos una tendencia a colocar al sector financiero en el banquillo de los acusados y sostener que era prácticamente el único responsable.
En realidad creo que esto exige una reformulación - me parece - de la lógica y del modelo de funcionamiento de la economía global.
Yo planteé en aquella oportunidad, en Londres, donde obviamente la necesidad de fondeo de las instituciones bancarias para evitar un desplome a escala global de los principales bancos del mundo era algo que debía hacerse para evitar lo que había sido la crisis del 30, que producto de haber dejado los bancos, se transformó luego en una gran depresión, que duró casi una década y planteé desde esa oportunidad que era necesario sí fondear los bancos, que podían encontrarse en peligro, pero al mismo tiempo asegurarnos que ese fondeo llegara también a la economía real, de modo tal que las entidades financieras no se sentarán sobre esos recursos y no fluyeran estos a la economía real.
Sosteníamos la necesidad de mantener y de incrementar, inclusive, la demanda agregada; la generación de empleo era vital, y al mismo tiempo también mejorar los salarios, de modo tal de que los mercados internos también actuarán como un colchón frente a las crisis que podrían venir de otros países.
Bueno esto originó grandes discusiones; me acuerdo que tuvimos una gran discusión acerca de incluir o no el término de flexibilización laboral - si mal no recuerdo - en la Cumbre de Londres, donde precisamente el presidente Lula, de Brasil y quien les habla fuimos los que nos opusimos terminantemente.
¿Por qué?
No eran prejuicios ideológicos, era simplemente el haber pasado mi país por una crisis muy similar, en términos de sector financiero y al mismo tiempo de flexibilización laboral.
La Argentina fue, durante la década de los años 90, una suerte de conejillo de Indias, de lo que se denomina "Consenso de Washington", se denominó porque creo que - en eso sí vamos a estar todos de acuerdo - se terminó el denominado "Consenso de Washington" y es necesario elaborar un nuevo marco teórico, que a mi me parece que eso es lo que necesitamos hoy en el mundo.
El desarrollo de un nuevo marco teórico que fije directrices y fije lineamientos muy claros de cómo evitar ahora está - digamos - a flor de piel, en lo que se denomina esta guerra de competitividad a través de devaluaciones, de guerras de monedas, cuando en realidad yo creo que estamos discutiendo sobre qué remedios aplicar pero todavía no hemos llegado a una conclusión de cuál es la verdadera enfermedad y entonces cada uno aplica el remedio de acuerdo con lo que le aconseja su médico personal, normalmente son nuestros ministros de Economía, y entonces aparecen las conflictividades entre los países emergentes, los países en desarrollo, entre lo que es de común.
Por eso digo que donde deberíamos profundizar esencialmente es en entender cuál ha sido la lógica en la que funcionó la economía global hasta el desplome del último trimestre del 2008, y luego si comenzar a discutir los remedios.
Yo creo sinceramente que la cooperación, a nivel internacional, debe ser uno de los instrumentos más importantes para abordar la crisis que entrar en guerras de competitividades y tirarse con las monedas por la cabeza la verdad que no lleva a ningún resultado.
Creemos que hay que trabajar mucho sobre demanda agregada; hay que trabajar mucho sobre aquellas empresas pequeñas y medianas, grandes generadoras de empleo; que hay que trabajar mucho en mejorar condiciones salariales que permitan activar el consumo porque uno de los principales problemas que tenemos, fundamentalmente en los países en desarrollo, es que no han podido recuperar el nivel de consumo que traían y que por lo tanto entonces constituyen un freno importante al crecimiento de la actividad económica.
Luego, en la última intervención, porque quiero ser muy prudente en la utilización de mi tiempo, quiero contarles finalmente, una vez de escuchar las experiencias a las cuales han arribado ustedes, cuál ha sido la experiencia de nuestro país, fundamentalmente, no solamente en esta crisis del año 2008, sino en lo que venimos arrastrando desde el año 2001, donde se produjo - como todos ustedes saben - el default soberano más importante de la historia argentina, donde precisamente se ubicó en el sector financiero, que no pudo devolver a sus clientes los fondos que éstos tenían depositados.
Por eso creo que es muy importante replantear o redefinir realmente las características de la crisis que en un primer momento todos creíamos que se reducía - vuelvo a repetir - a una cuestión estrictamente financiera y que una buena regulación en materia financiera internacional podría solucionarlo.
Creo que estamos ante una densidad mayor que la del sector financiero y esto va a exigir por parte de todos nosotros un abordaje sustancialmente diferente.
Por lo tanto, esperamos escuchar las conclusiones y luego finalmente poder intervenir en el cierre de este encuentro.
Muchas gracias.

Discurso de la Presidenta en la apertura de la Mesa Rodonda Finanzas, en la Cumbre del G-20 de Seúl - Conclusiones



jueves, 11 de noviembre de 2010
PALABRAS DE CIERRE DE LA PRESIDENTA DE LA NACIÓN CRISTINA FERNÀNDEZ EN LAS CONCLUSIONES DE LA MESA REDONDA: "FINANZAS", DURANTE LA SEGUNDA SESIÒN DE LA CUMBRE DE NEGOCIOS DEL G-20, EN EL HOTEL SHERATON, EN SEÚL, COREA.
(...) conducir un país, en el cual están los bancos, las empresas, los usuarios, los consumidores, los trabajadores en este caso tenemos una visión, tenemos la obligación de tener una visión más omnicomprensiva, más global del problema.
Yo escuché hablar de infraestructura y también ustedes me escucharon hablar de la crisis de Argentina, en el año 2001, cuando el sistema financiero implosionó y se declaró el default más importante de la historia.
¿Qué pasó del año aquel a este año?
Este año, en los últimos doce meses, medidos al 30 de septiembre, la Argentina lleva un crecimiento del 9,1 y durante el año pasado - el año de la peor crisis que se recuerda desde los años 30, tuvimos un crecimiento del 0,9.
¿Qué rol ha desempeñado en estos años en estos años, los distintos elementos que aquí se han tratado?
Por ejemplo, el sector infraestructura, que no tenía, en la República Argentina, allá por el año 2003, algo más del 0,5 del PBI, en materia de inversión en infraestructura; de un PBI que por cierto era el 50 por ciento del PBI actual.
Ahora estamos en más de 4 puntos en materia de infraestructura, de inversión por parte del Estado en materia de infraestructura.
Hemos podido reestructurar nuestra deuda soberana.
La primera reestructuración se hizo en el año 2005 y la última se hizo, precisamente, el año pasado, en el peor momento de la crisis mundial donde Argentina reestructuró en un 93 por ciento la deuda defaulteada en el año 2001.
El sistema financiero, nuestro sistema bancario, está absolutamente solvente.
Paradojalmente, el no haber podido acceder a los mercados de capital, producto del default del año 2001, impidió que nuestro sistema financiero fuera infectado, o sea, tuviera activos tóxicos de los cuales defendernos.
Por lo tanto, durante todo el año 2009, todos los recursos fiscales se dieron, fundamentalmente, a sostener la demanda agregada a incrementarla inclusive.
Si uno observa el grado de, por ejemplo, interacción con los mercados durante la década de los 90, la Argentina, sumado importaciones y exportaciones, tenía un 16 por ciento de su PBI.
Sin embargo, actualmente, sumadas exportaciones e importaciones, estamos en un 36,5 por ciento de este PBI actual, lo cual demanda y claramente evidencia una mayor apertura y una mayor integración al mundo.
Hemos tenido también políticas muy importantes de sostenimiento. Yo quiero contarles una anécdota que es muy demostrativa.
El año pasado, la filial de GM en la República Argentina, prácticamente se vio en la situación de no tener posibilidades de plantear un nuevo modelo de auto que había ofrecido antes de la crisis y también ante el hecho de tener que despedir trabajadores en una de sus principales plantas, que es una de las plantas más modernas que tiene GM en el mundo y que está en un polo industrial en mi país como es la ciudad de Rosario.
GM central, GM matriz no podía dar recursos y qué hizo entonces el Estado argentino, qué decisión tomó esta Presidenta. Fondear a GM Argentina, permitir que la plataforma de auto que iban a presentar se presentara.
Esto no solamente impidió que se despidieran trabajadores, sino que se incorporaran 1.050 nuevos trabajadores.
¿Con qué recursos se hizo esto?
Con los recursos que administra el Estado a través de la ANSeS de los trabajadores argentinos.
GM ya ha devuelto la mitad de ese préstamo y va a devolver anticipadamente el préstamo, ha generado nuevos puestos de trabajo, ha generado recursos también para la administración de los trabajadores.
¿Por qué?
Porque allí apuntamos fundamentalmente a una cosa: a sostener el vínculo de empleo.
Yo recuerdo haber recibido una visita a principios del año pasado, 2009, de la totalidad de los gremios de la Confederación General del Trabajo de la República Argentina donde nos pedían para paliar la crisis que volviéramos a reestablecer la doble indemnización en caso de despido o la prohibición de despido y yo dije que esa era la mejor manera de agudizar y profundizar la crisis porque el sector privado ante la simple -digamos entre paréntesis- amenaza de que tuvieran que subir sus costos laborales, iba a tener una reacción inversa a la de los trabajadores.
Yo les dije que apuntábamos a dos cosas: a mantener el vínculo laboral de las empresas con sus trabajadores.
Para eso sostuvimos y todavía tenemos un sistema de ayuda a las empresas para que eviten despedir gente y si es necesario completar con recursos fiscales parte del salario de los trabajadores de modo tal de seguir sosteniendo el consumo.
También lanzamos políticas activas del Estado a los sectores de menores recursos que no tienen trabajo para que pudieran, finalmente, ayudar también a incluirse socialmente y, al mismo tiempo, sostener la demanda agregada.
Nosotros hicimos del sostenimiento y desarrollo del mercado interno algo clave para poder, precisamente, paliar la crisis externa que nos venía con una reducción de las exportaciones.
Por eso digo que el sostenimiento de la demanda agregada y sobre todo, en los sectores de menores recursos, que son los que menos capacidad de ahorro tienen, si bien podemos decir que es nula la capacidad de ahorro, y por lo tanto, todo lo que reciben lo consumen.
Porque lo más terrible de todo era que el terror que significó en clases medias o clases medias altas el advenimiento de la crisis, traía al mismo tiempo, una contracción del gasto.
La contracción del gasto para defenderse, finalmente terminaba operando en contra de los propios trabajadores, por lo tanto, yo me lancé, literalmente, a tratar de convencer a la sociedad argentina que lo único que no podíamos hacer era paralizar el consumo, porque paralizar el consumo era la autoprofecía cumplida de que finalmente todo se caía.
Por eso digo que infraestructura en estos años, una industrialización, una reindustrialización muy fuerte por parte del país, valor agregado, sumar exportaciones, incluir sectores sociales que estaban excluidos.
Por ejemplo, me acuerdo que y muy paralelamente con lo que fue la crisis del subprime de las hipotecas, también hubo una crisis de las hipotecas en el año 2001 en la República Argentina.
La gente había contratado hipotecas en dólares y, obviamente luego, producida la caída de la convertibilidad, esto produjo la amenaza de remates masivos de las viviendas.
Bueno, una de las cosas a la cual todos nos abocamos fue a detener durante años hasta que la gente pudiera recuperarse y se pudieran realmente pagar las deudas de que no se realizaran remates, porque en realidad si no estábamos agudizando la crisis.
O sea, centramos esencialmente la construcción de un sólido mercado interno del año 2003 que nos permitió, precisamente, en el año 2009 hacer frente a todo esto.
A todo esto además, con cambios de paradigmas en lo que fueron las décadas anteriores donde Argentina tenía déficit comercial estructural, déficit fiscal estructural, nula cantidad de reservas que nos resguardaran de la volatilidad de los mercados.
Curiosamente quienes eran adalides del Consenso de Washington, gobernaron Argentina con déficit fiscal y déficit primario estructural y nosotros reestablecimos los superávit gemelos, lo cual también nos permitió mucha solvencia y destinar recursos fiscales.
Según Naciones Unidas fueron China y Argentina los dos países que más recursos fiscales afectaron para paliar la crisis durante el año 2009 y fue precisamente esto lo que nos permite hoy tener este sólido crecimiento.
Por eso decimos que es importante tener un correcto diagnóstico de la enfermedad porque sino corremos el riesgo de darle distintos remedios al enfermo y cuando uno le da demasiados remedios, finalmente lo termina enfermando aún más.
Por eso creemos que las recomendaciones de infraestructura, las recomendaciones en materia de financiamiento a las pymes que, obviamente, son las que mayor cantidad de trabajo generan, esto también lo hemos podido comprobar en la Argentina desde el año 2003 a la fecha: las mayores generadoras de trabajo han sido precisamente las pymes, es más, en la Argentina las pymes participan en la exportación en un 15 por ciento contra la media de toda América latina de participación de pymes en el sector exportador que es solamente el 5 por ciento.
Hemos también mejorado sustancialmente nuestra posición en reservas, lo cual yo sé que esto está siendo criticado desde algunos sectores, aquellos países que acumulamos reservas, pero lo cierto es que es una forma de defensa de la volatilidad de los mercados y precisamente nos ha ido muy bien porque hemos destinado parte de esas reservas al pago de la deuda, de modo tal que no tuviéramos que destinar recursos fiscales al pago de la deuda y sí a la economía real al mismo tiempo que honrar la deuda con reservas por las cuales anualmente nos pagaban un 0.5 por ciento anual.
Con respecto a la cuestión, digamos, medidas o lo que podía denominarse restricciones al acceso de capitales, en realidad, lo que hemos hecho algunos países...
Nosotros tenemos una obligación del 30 por ciento de encaje, para capitales especulativos, no para capitales de inversión, no para capitales destinados a inversión de infraestructura, simplemente especulativos, Brasil ha aumentado también, ha triplicado del 2 al 6 por ciento.
Pero eso se debe fundamentalmente al hecho de que no podemos negar también la existencia de fondos especulativos que sin ningún tipo de regulación se trasladan de un lado a otro del mundo impactando negativamente en las economías reales.
Nosotros sostenemos, en síntesis, que las finanzas tienen que volver a la escala de la producción de bienes y de servicios y que tenemos que mejorar los salarios.
Porque también es necesario que la gente vuelva a consumir.
Si no hay consumo, no hay posibilidades de romper la inercia en materia de crecimiento económico y, además, yo creo que es una lógica absolutamente capitalista, si se me permite para concluir.
El Muro de Berlín se cayó no solo por poderío militar ni por cuestiones de carácter ideológico; el Muro de Berlín se cayó porque los que estaban de un lado querían consumir lo que consumían del otro lado.
Esta era en realidad la verdadera lógica de lo que pasó.
Yo creo que hemos olvidado un poco esto y en estos de los derivados financieros, construcción de reproducción de activos financieros que no tenían su correlato de valor en el mundo de la economía real, más imbalances también de países que por su tamaño y participación en el PBI tienen déficit en materia comercial y fiscal estructurales, que terminan transfiriendo también al ser moneda de reserva crisis a otros países, creo que, bueno, todos esos factores están necesitando una evaluación muy serena, muy seria, una evaluación que no impliquen autodefensas que en definitiva terminan impactando luego negativamente en el funcionamiento de la economía global.
Yo creo que la síntesis es que, así como en la Argentina comprobamos que no puede crecer un sector a costa de que derrumbe el resto de la sociedad, me parece que esto también los podemos aplicar en escala global: es imposible que un sector o una economía crezca y el resto decrezca o sea solamente funcional a esa economía.
Me parece que el haber roto los equilibrios económicos también ha coadyuvado a que tengamos esto que fue en un primer momento, reitero y para finalizar, visto como una crisis de carácter estrictamente financiera pero que como todos sabemos, esconde causas mucho más profundas que deben ser abordadas con mucha seriedad y, fundamentalmente, con un concepto de cooperación internacional.
Fundamentalmente también, lo digo como país en desarrollo, como denominada economía emergente, también con un ejercicio de responsabilidad muy grande por parte de los países desarrollados.
Porque el nivel de vida de los trabajadores, de los habitantes, de los ciudadanos de los países desarrollados, es sustancialmente superior al de las economías en desarrollo, aún con el decrecimiento de la actividad económica.
Y pretender que las economía emergentes o en desarrollo detengan su crecimiento y su inclusión social, que además esto nos ha permitido ser sistemas políticos que tengan estabilidad institucional, sin inclusión social no hay estabilidad ni viabilidad institucional.
Esto lo hemos podido comprobar in situ en toda Latinoamérica.
Me parece que, entonces, la cooperación internacional, con seriedad, responsabilidad y racionalidad, es la clave para abordar los problemas.
Muchas gracias